‘Voces del deseo’: Fernando Guillén

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En Voces del deseo también aparece el actor Fernando Guillén, que interpretaba a uno de los polícías de La ley del deseo junto a su hijo, Fernando Guillén Cuervo.

En su casa de Madrid, el que después interpretara al caradura de Iván en Mujeres al borde de un ataque de nervios y tuviera un pequeño papel en Todo sobre mi madre volvió 25 años atrás para recordar el rodaje de La ley del deseo y aquellos años de la Movida. Evocó el silencio con el que se rodó la escena final en la Plaza del Cordón de Madrid, con unos vecinos que se volcaron en el equipo.

Además, rememoró cómo Esther García lo llamó para que su hijo interpretara también a su vástago en la película. Eran dos policías; uno, el mayor, era “el que se metía rayas y el marchoso”; el otro, el  el joven, era “muy estricto y muy imbécil”.

Autodeclarado “cinéfilo empedernido”, Fernando me contó una anécdota que les sucedió a su hijo y a él cuando, después del estreno de La ley del deseo, fueron de viaje a Los Ángeles. Estando en un autobús, pasaron delante de un cine donde vieron el cartel de la película (“The law of desire, decía”) y se bajaron para hablar con el dueño del cine, para saber si les regalaba un póster. El hombre no se creía que hubiera dos actores de la película delante de su cine.

A pesar de llevar un cuestionario con varias preguntas, bastó preguntarle cómo entró a trabajar en La ley del deseo para que me contara todo esto y más. No me puedo quejar: es un gran lujo que uno de los más reputados actores de este país te conceda un rato de su tiempo, en su propia casa, y abra su recuerdos para este documental.

Imágenes: Almodovarlandia

‘Voces del deseo’: Alejandro Melero

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Después de varias semanas de preparativos, escrituras y reescrituras de guion (y sin estar todavía el definitivo), pude grabar la primera entrevista para el documental sonoro sobre La ley del deseo. La ronda de charlas la inauguró Alejandro Melero, profesor de Comunicación Audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid e investigador de la representación de la masculinidad en el cine español. Doctor por la Universidad Queen Mary de Londres, su tesis versó sobre la representación de la homosexualidad en el cine de la Transición española. El entrevistado idóneo.

Fue un lujo de entrevista, sin lugar a dudas. Mientras Alejandro hablaba ante la grabadora, yo tomaba notas con rapidez de lo que parecían ser los mejores “cortes”. Y había material jugoso.

Para destacar: Alejandro dijo de Tina, el personaje interpretado por Carmen Maura, que  era como “la Bernarda Alba de Lorca”, o “la Blanche de Tennessee Williams”. “Un bombón para cualquier actriz”. De Pablo (Eusebio Poncela), que era “un nuevo eslabón” en la representación del hombre homosexual en el cine, desde el gay “patético” de los 70 hasta el triste o feliz de los 90.

También, que La ley del deseo era un melodrama clásico pero a la vez hipermoderno o posmoderno. Destacó “la mirada única” de Almodóvar dentro de los directores de su generación y que hace de esta película “un bombazo del que todavía nos acordamos”. Y que esta cinta, para él la “fundamental” del cine gay de los 80, demuestra que España es el país moderno que quería llegar a ser en esa época. 

Imagen: Universidad Carlos III de Madrid

‘Voces del deseo’

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Pronto, con todos ustedes, Voces del deseo. ¿De qué va? Es un documental sonoro/radiofónico sobre La ley del deseo, la película de Pedro Almodóvar que en este 2012 cumple 25 años. Aprovechando la efeméride, he hablado con parte de su equipo técnico y artístico para preguntarles cómo fue aquel rodaje y qué supuso para ellos la película; con historiadores del cine de la época y de la obra de Almodóvar, para contextualizar la película en la historia del cine español y del gay de la época, así como en la filmografía del realizador manchego; y por último, tras ver la película desde dentro y desde fuera, ver qué significó para algunos de los que la han visto a lo largo de estos 25 años.

Han sido muchas semanas de mandar correos electrónicos, de realizar llamadas, de buscar sonidos, de darle vueltas a ideas… Todavía queda por delante un largo camino hasta el montaje final.

¿Por qué un formato sonoro?

Dos razones para ello. En primer lugar, el documental sonoro es un formato menos explotado o menos conocido que el documental audiovisual; de hecho, yo no escuché ninguno hasta que di la asignatura de Producción y Realización Radiofónica en cuarto curso y tuvimos que hacer uno como práctica final. Y por otra parte, porque me permite investigar, “trastear” nuevos formatos de creación audiovisual.

Gracias a uno de los tutores del proyecto, José Ángel Esteban, puedo ponerme en contacto con la productora de los hermanos Almodóvar, El Deseo, que, precisamente, se puso en marcha con el rodaje de La ley del deseo. Gracias a la ayuda de Esther García, su directora de producción, y del equipo de prensa de la productora pronto pude ponerme en contacto con los representantes de los actores y con el equipo técnico de la película. ¿El camino? En próximos posts.

Imagen: El gabinete de Cinemagníficus

Ensayo: La representación histórica y femenina de Juana la Loca en ‘Locura de amor’ y ‘Juana la Loca’

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English: Juana La Loca in Flanders
Imagen vía Wikipedia

Voy a ir subiendo poco a poco algunos de los trabajos que he estado haciendo durante la carrera. Para empezar, he elegido uno que hice para un curso sobre la representación de la mujer de la Edad Moderna en el cine y la televisión. Elegí el mito de Juana la Loca y cómo este se plasmó en dos películas españolas sonoras: Locura de amor, de Juan de Orduña, y Juana la Loca, de Vicente Aranda. Aunque ambas se basan en la obra teatral La locura de amor, de Manuel Tamayo y Baus (más la primera que la segunda, eso sí), la intención de cada una de ellas es diferente: mientras que Orduña plasma una historia acorde con la cinematografía española de género histórico que se filmó durante los primeros años de la dictadura franquista, Aranda prefiere centrarse en el componente de pasión que tiene esta historia. Por supuesto, estoy abierto a modificar cualquier error, omisión o falta de concreción.