El rey de las muñecas sexuales hiperrealistas se pasa a los robots

Tras veinte años en el negocio de las muñecas sexuales hiperrealistas, Matt McMullen se ha pasado a los robots. Está desarrollando unas cabezas con inteligencia artificial programable que pretenden ofrecer a los humanos una relación más parecida a la que mantendrían con una persona real, desde la amistad hasta el sexo. No las ve como un sustituto de las interacciones sociales, sino como una alternativa para aquellas personas con problemas de socialización.

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