De viaje: Bar The Clinic, en Santiago de Chile

Bar The Clinic

¿Cuántas revistas conoces que tengan su propio restaurante? En Santiago de Chile puedes encontrar una de ellas. Se llama The Clinic, va a cumplir 15 años y es una revista semanal satírica, del estilo de las españolas El Jueves o Mongolia. En el centro de la capital chilena, en el barrio de Bellas Artes y muy cerca de la parada de metro homónima, se encuentra el Bar The Clinic, una tienda-restaurante que bebe del espíritu gamberro de “la madre” de papel.

Nada más entrar en el bar, te encontrarás un pasillo repleto de chistes gráficos que desemboca en un patio-restaurante. Este tiene una parte techada. También hay un comedor interior. Te sentarás y seguirás sonriendo con el menú, una pequeña obra de humor llena de chascarrillos. No te cortes: si te gusta puedes llevártelo. La carta es tan variada como el público que acude al lugar durante el almuerzo, desde ejecutivos veteranos a jóvenes “modernos”. En ella destacan los más de cuarenta vinos (Chile goza de fama internacional por ellos), nacionales e internacionales.

Interior del Bar The Clinic

Cuando termines de almorzar puedes pasarte por su tienda vintage, con multitud de discos, libros o ropa. Bar The Clinic es un restaurante curioso como pocos, una visita muy adecuada para los amantes del humor y una parada diferente en el recorrido turístico de Santiago de Chile.

Imágenes: The ClinicHostal Providencia

Más sobre Chile:

Anuncios

La radio brasileña

Cuando uno comienza a escuchar la radio brasileña, en mi caso las generalistas CBN y Rádio Globo, percibe enseguida que dista años luz de la española. Suenan muy diferentes los locutores, las ráfagas, las sintonías o las cuñas publicitarias, donde utilizan samba o te invitan a la alegría: juro haber escuchado el anuncio de unos supermercados que termina con el grito de “¡A bailar!”. Que suenen de forma diferente no significa que una sea mejor que la otra, sino que la brasileña es, en mi opinión, más fresca, más viva, más dinámica, más joven.

Noto que la radio brasileña es más cálida, en definitiva. La enciendes y te contagia pronto esa presunta alegría de vivir que tienen los brasileños. Da igual que fuera llueva o haga sol, que acabes de despertar o estés cansado y a punto de acostarte.

Entre las cosas que me han llamado la atención de la radio brasileña hasta ahora son las cuñas de propaganda política (estamos en tiempo de elecciones municipales y la del candidato a la alcaldía de Río de Janeiro Eduardo Paes utiliza samba como fondo musical), que de lunes a sábado a las nueve de la mañana haya un programa religioso en Rádio Globo, cuando nosotros dedicamos ese tiempo a entrevistas políticas, o que los espacios deportivos sean un estallido de sonidos, muy propio de un país que idolatra el fútbol.

Imagen: Instituto Imersão Latina (IMEL)