De viaje: Uruguay (II)

En este post terminaré de hablar sobre la ciudad de Montevideo, después de recorrer algunos lugares de la Ciudad Vieja. Nos daremos una vuelta por el teatro Solís y otra por el Palacio Legislativo mientras admiramos el Palacio Salvo. De los lugares míticos de Montevideo que me quedaron por ver se encuentra el Estadio Centenario, donde se jugó la final de la primera Copa del Mundo y que la FIFA declaró Monumento Histórico del Fútbol.

Teatro Solís

Pegado a la Plaza de la Independencia se encuentra el teatro Solís, fundado por manos privadas a mediados del siglo XIX y uno de los símbolos más claros de la vida cultural montevideana. Reconocido por su acústica, es de clara influencia italiana, como se encargan de explicar los guías (en español, inglés, francés o portugués) que cada día muestran sus instalaciones a los turistas, deleitados en esta temporada por un espectáculo de candomble. Los miércoles, estas visitas son gratuitas.  El resto de días cuesta 20 pesos (0,8 euros al cambio actual). Se pueden tomar fotos (en Minube.es puedes ver una fotogalería del interior y el exterior) y grabar vídeo.

Palacio Salvo

Tras salir del teatro Solís, podemos bordear la Plaza de la Independencia y acercarnos a otro de los símbolos de Montevideo, el Palacio Salvo, una torre de oficinas y viviendas que en 2013 cumple 85 años. Desde fuera se puede contemplar su increíble mole de estilo ecléctico. Un proyecto busca recuperarlo. Como curiosidad, en Buenos Aires tiene “un hermano gemelo”, un edificio idéntico construido por el mismo arquitecto: el Palacio Barolo.

Palacio Legislativo

Imagen del Palacio Legislativo de Uruguay, en Montevideo
Este imponente edificio de comienzos del siglo XX alberga el Congreso y el Senado de Uruguay. También celebra visitas guiadas, totalmente gratuitas, de lunes a viernes, aunque puedes conocerlo virtualmente. Yo estuve allí un domingo y no pude entrar, pero el exterior ya te deja impresionado.

La rambla de Montevideo

Más de veinte kilómetros que bordean el mar constituyen la rambla de Montevideo. Veinte kilómetros para pasear, ir en bicicleta o contemplar el atardecer. Dividida en varias partes, en un punto del recorrido se puede ir hacia el Parque Rodó, una gran extensión de zonas verdes que cuenta con un pequeño parque de atracciones.

Castillo Pittamiglio

Exterior del Palacio Pittamiglio, en MontevideoAdemás del Parque Rodó, en otro punto del largo camino, enfrente de la rambla Gandhi, se puede ver el Castillo Pittamiglio, construido por el arquitecto Humberto Pittamiglio. Este hombre era un gran amante de la alquimia (la transmutación de la materia) y de ello dejó buena muestra en este palacio, de pasillos laberínticos, habitaciones forradas de madera y torre de ladrillo visto. Las visitas son guiadas y cuestan 75 pesos (3 euros). No está permitido tomar ni filmar imágenes en su interior.

Para más información

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